Iglesia, Convento y Colegio No es propiamente un museo o galería de arte, pero vale la pena mencionarlo debido a su importancia; está ubicado en lo que fuera el Colegio de la Compañía de Jesús. En sus salones se realizan eventos culturales muy importantes, como exposiciones de pintura, escultura y fotografía. Forma ya parte del itinerario de muchos visitantes de la ciudad colonial, quienes encuentran siempre en sus instalaciones valiosas razones para visitarlo. Se caracteriza por su accesibilidad y ofrecer facilidades para exponer obras artísticas. El interior está finamente conservado y restaurado, lo cual hace un deleite pasear por sus corredores.
La historia del lugar se remonta a 1582, año cuando fue fundado el Colegio, cuya distribución se atribuye a Francisco Fernández Fuentes. Albergó a un grupo reducido de religiosos caracterizados por su alto nivel intelectual. Todos se dedicaban a la formación docente y entre ellos se encontraba el ilustre Rafael Landívar. Los jesuitas fueron expulsados por orden real y el edificio quedó completamente vacío. Después las magníficas estructuras de la iglesia fueron destruidas durante el terremoto de Santa Marta y, con ella, parte del Colegio.
Más adelante fue utilizado como mercado hasta 1976, cuando aconteció otro terremoto. Tiempo después se convirtió en sede de un mercado de artesanías, pero posteriormente, en 1992, la Agencia Española de Cooperación Internacional adquiere el compromiso de restaurar las instalaciones a cambio de tomar el Colegio para un Centro de Formación Internacional. El primer curso impartido fue de historia, llevado a cabo en 1995, marcando el inicio de las actividades docentes del Centro. La actividad cultural en La Antigua Guatemala ha sido creciente y cada vez con más participaciones. Ahora es frecuente que en el atrio original de la iglesia, frente al Colegio, se realicen lecturas, obras y se declame poesía.
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