Sobre el recorrido de la Calle de los Pasos se llega directamente al templo. La calle debe su nombre a los pasos del Vía Crucis que tiene instalados y en los cuales se realizaban ritos religiosos. Fue fundada y oficialmente establecida como la Iglesia Escuela de Cristo, aunque llegó a conocerse como la Congregación de San Felipe de Henri desde 1689. Una vez más los terremotos dejan su huella imborrable en la edificación en 1717, cuando el templo y la casa conventual fueron dañados. Por el afán religioso de las órdenes por mantener en pie sus templos fue reconstruido y finalizado en 1730.
Su arquitectura de tipo renacentista contrasta con la de los demás templos, pues es diferente en su estilo, así como los materiales que la conforman. El estuco era característico y preferido en las fachadas de las iglesias junto con detalles propios y minuciosos. En el reino existieron dos excepciones: la Iglesia de Capuchinas junto con la Escuela de Cristo presentan una fachada de piedra. Su atrio es un poco reducido comparado con el de otros templos de su época. Cuenta al frente con un apacible parque, ideal para disfrutar la quietud de las calles del lugar.
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