El Teatro Nacional Miguel Ángel Asturias es considerado una escultura por algunos, para otros un monumento, y aunque ambos términos son correctos esta edificación reúne también características de pintura, constituyéndose en sí como una verdadera obra de arte.

En el Teatro Nacional convergen distintas disciplinas artísticas y un acercamiento nos revela que su techo alberga, como constante, distintos eventos de gran importancia.

El exterior multicolor, así como la curvatura mayor que desciende hacia la plaza, no son superficies lisas, éstas se decoran con un minucioso mosaico de piezas no mayores a los dos centímetros cuadrados.

Posee una escuela de arte la cual, unida a la infinidad de artistas de larga trayectoria que han caminado por sus pasillos, así como aquellos que inician sus pasos en el arte, nos ayuda a comprender por qué muchos le llaman “hogar”.


Texto, fotos e infografía 3D: Héctor Roldán